12.2.16

¿Para qué sirve un oso?


Tras el excelente travelling tuneado que significó Birdman, el mejicano Alejandro González Iñárritu vuelve a la carga con El Renacido, uno de los títulos punteros de esta temporada que recién empieza y que demuestra el poder, tras la cámara, de uno de los directores más potentes del actual panorama cinematográfico.

En él, se nos narra la epopeya de Hugh Glass, un cazador de pieles que, en 1820 y durante una de sus largas incursiones por los bosques, es abandonado por sus compañeros de trabajo tras ser atacado de forma furibunda por un oso. Sus tremendas ganas de vivir y el ansia por vengarse de uno de los tramperos, hará que, poco a poco, vaya sobreponiéndose a sus numerosas heridas para encaminarse hacia la meta marcada; una historia a la que, por otra parte, ya se acercó Richard C. Sarafian en 1971, de manera más rutinaria y endeble, desde El Hombre de una Tierra Salvaje, contando como protagonistas principales con Richard Harris y un inolvidable John Huston.

Ahora, en El Renacido, el protagonismo recae en un insuperable Leonardo DiCaprio y un contundente Tom Hardy, ambos nominados merecidamente al Oscar por sus respectivos trabajos. El primero, casi sin palabras pero capaz de expresar toda su rabia y sus sentimientos tan sólo con la mirada y, el segundo, armando de fuerza a su despreciable personaje gracias a una voz de cazalla que por momentos resulta altamente espeluznante.


Pero en realidad, los verdaderos protagonistas de la cinta y los que se llevan el gato al agua son la elegancia y la brillantez con las que Iñárritu ha tratado su propuesta, tanto desde el aspecto visual (plagado de hermosos paisajes nevados y vertiginosos, aunque sinuosos, movimientos de cámara) como narrativo, siendo un buen ejemplo de ello, sin ir más lejos, su trepidante entrada (en donde una caterva de indios ataca sin piedad al grupo de tramperos) o, por supuesto, una de las mejores escenas rodadas en tiempo: la de la embestida del oso a un desamparado Leonardo DiCaprio; una escena que no me cansaría de visionar una y otra vez y en la que, curiosamente y sin notarse en absoluto, los efectos digitales juegan un papel determinante.


No se pierdan esos 156 minutos de cine en estado puro que nos ofrece el realizador mejicano. Disfrútenlos desde el primero al último y sepan perdonarle que, de vez en cuando, se pierda en mínimas diatribas mentales (muy al estilo de las del Terrence Malik de El Árbol de la Vida), pues el hombre, ante tan buena película, bien se merece dejar de alguna forma su huella como autor; de AUTOR en mayúsculas. Canela en rama. Para llevarse todos los Oscar habidos y por haber.

16 comentarios:

El Señor Lechero dijo...

Si le dan el óscar a DiCaprio y también se lo dan a Stallone, se cae el escenario.

caligula dijo...

Don Leches: deberían dárselo al oso. De hecho, deberían dárselo al oso que lleva puesto Kurt Russel de abrigo en los odiosos ocho.

y a quien no deberían dárselo ni de coña es a Mark Ruffalo, lo peor de lo peor de lo peor de Spotlight. Tío más sobreactuao, oiga! Si no fuese por él, la peli esa no tendría tanto tufillo a un cruce entre un telefilm de fin de semana a la hora de la siesta con una clásica de investigaciones periodísticas.

caligula dijo...

Ya he visto esta del osito. Y, la verdad, sales del cine y dices: "qué película más buena!! es que es buena buena buena de verdad!!". Y ya entonces sueltas la bomba: "tiene una fotografía cojonuda". ¿y qué quiere decir eso? mayormente que la película es muy buena, pero que muy buena, bueníiiiiisima, tanto que en vez de destacar la historia o algún pasaje, hablas de la fotografía. Vamos, que es un rollo. ¿y eso quiere decir que no me ha gustado? pues no, gustarme sí me ha gustado: la interpretación del Dicaprio, el ataque del oso (es brutal... pero largo, como diciendo: "eh! ¿a que tengo una técnica de la ostia? si es que soy Iñarritu y soy muy listo"), la música, el maquillaje, etc. Hasta las partes increíbles se hacen creíbles y todo (es que sobrevivir solo al ataque de un oso, en pleno invierno, en las rocosas, con temporal de hielo y nieve... y sobrevivir al río helado, y hasta caerse encima de un árbol... que todo muy bien hecho, que qué bien hecho cómo se cae en el árbol, que cómo mola la ventisca, pero es que todo junto... demasiao!!). Y todo con unas escenas y unos planos que, cachis en la mar!, a mí me han estado recordando todo el tiempo a Terrence Malick.

En definitiva, que sí, que la peli es muy buena. Pero que muy buena. Oiga, una fotografía, ¡qué fotografía! qué bueno es este Iñárrito, un tío mu listo, mu'nteligente, que gran director y tal. Y ya está.

Vamos que me dormí y me perdí como 20 minutos. ¿por qué se empeñan en hacer películas de tres horas? qué manía más tonta!! "como mi peli es buena y soy Iñarritu (o Tarantino, o Scorssesse, o...), mi peli es de tres horas"

Por cierto, la de Tarantino, más de lo mismo de lo anterior, aunque con la ventaja de que no se empeña en parecer cultureta ni en imitar a Malick, algo es algo. Que sí, que mola mucho lo de los ocho odiosos, si no digo yo que no. Pero me pasó como con el Django: más Tarantino... si tengo que ver otra película en la que aparezca Samuel L. Jackson soltando un discursito de diez minutos (porque, claro, para llenar tres horas tienes que alargar el discurso hasta los diez minutos), mirando al frente, con cara de mala leche, plagado de palabrotas, volviendo a recalcar veinte veces que es negro, pero que muy negro, y todo es tan ingenioso y tan diferente, y que todo termine con entre el 84% y el 96% de los personajes muertos en un tiroteo final abrumador después de haber llenado la película de cortes con títulos de capitulos, yo apago la tele y me voy a la cama. Ahora, que es cierto, que está todo muy bien hecho, la fotografía y la ambientación y el maquillaje y la música y las interpretaciones, que muy buena la peli. Eso no lo negaré.

Spaulding dijo...

Pues qué quiere que le diga, Caligula. Por mi, tanto Tarantino como Iñárritu, pueden seguir haciendo películas de tres y cuatro horas durante toda la vida. Yo disfruto con lo que hacen. Repito... ¿y qué quiere que le diga?

Anónimo dijo...

Una peli que se puede resumir perfectamente en dos frases. Un reportage del National Geographic, precioso y con grandes interpretaciones. Yo le pido más a una peli, para lo otro me voy a la montaña de excursión.
Todos los Óscars habidos y por haber a eso? Y entonces, para el Padrino, el Nóbel o algo?
Ojo, me parece una buena peli, pero bastante vacía. Si lo que uno más destaca es unos paisajes bonitos y un ataque de oso realista, pues vaya tela. Como espectador me interesa un tipo de cine que sigues pensando en la peli, o en un personaje, mucho tiempo después de verla, y ésta no me parece que sea el caso. No soy tan fan de los osos.

Spaulding dijo...

Pues sí: para el Padrino cuatro Nóbel. Tal cual.

Anónimo dijo...

No me extraña, si a una peli sin diálogos, historia y personajes bastante planos se le dan todos los Óscars.

Spaulding dijo...

No hay cosa que más me joda que conversar con un "anónimo".

caligula dijo...

Converse conmigo don Spa, que yo no soy anónimo. Por cierto: que no estoy de acuerdo con el otro anónimo: la peli sí tiene historia, no todo en una peli tienen que ser diálogos (se lo digan a Chaplin, por ejemplo) ya que a veces hay pelis que lo que sobran son, precisamente, diálogos (se lo digan a Kevin Smith o a todos esos que les mola poner voz en off de porque sí), y los personajes a mí no me parecieron planos para nada... si hasta el oso tenía tenía unos volúmenes digitales que daban miedo!!

A mí sólo me pareció una película muy pero que muy bien hecha, no tan original como la pintan, pelín pedantilla (al Iñárritu le da por ponerse pedantillo) y demasiado larga para lo que cuenta. Ahora bien, no me atreveré a decir que es mala, simplemente que no me parece para tanto... y tengo la sensación de que si la vuelvo a ver lo mismo cambio de opinión (pero no lo diré, que para algo soy cabezota de cojones)

El Tarantino (volviendo la burra al trigo... siendo yo la burra, se entienda), tampoco me parece malo, pero sí que hay cosas que me parecen repetitivas y que están en todas sus películas. Bueno, dice que cuando cumpla 60 tacos se retira, y creo que tiene 57... ¿le queda sólo una peli más? Claro, que Soderbergh lleva retirándose diez años, y el año pasado creo que estrenó algo y tiene lo de la serie The Knick, así que cualquiera sabe.

caligula dijo...

Ahora, que tiene coña que yo me queje de que se empeñen en alargar películas hasta las 3 horas para decir que son mu güenas, y mientras yo le suelte estas parrafadas mías tan interminables pa no decir na.

caligula dijo...

Creo que aquí tengo que decir SPOILER para no joder el argumento, no?

Por cierto (y ya no digo nada más), que en llegando casi al final de la peli de Iñárritu me dio la risa tonta (pero la contuve por no molestar) ya que me esperaba que Dicaprio, al encontrar a T. Hardy, casi esperaba que dijera "Mi nombre es Iñigo Glass, tu mataste a mi hijo. ¡Prepárate a morir!"... ahí, en plan Iñigo Montoya. La verdad es que hubiera sido un puntazo.

Spaulding dijo...

Todo un Padre Coraje, sí señor.

Usted, don caligula, con sus parrafadas dice tanto como Iñárritu en sus tres horas de película. Y es que, ambos, están geniales.

Es cierto: según la teoría de "anónimo", nos podríamos cargar de un plumazo todas las obras maestras (que son muchas y variadas) del cine mudo. ¡Pardiez, qué barbaridad! Lapidemos, ahora mismo, a Keaton, Chaplin, Von Stroheim y gente vaga con eso de los diálogos.

Anónimo dijo...

La opción de anónimo no la he impuesto yo. Si te jode, quítala como elección. Desde luego, Spaulding es mucho más personal. Yo me llamo David, si te sirve de consuelo.

david dijo...

Por cierto, quedarse sólo con mi opinión sobre los diálogos (que en eso podéis tener razón; aunque no sé qué sentido tiene compararlos, hablando de cine mudo cuando no había otro cine posible por limitaciones técnicas, y cuando en muchas pelis de Chaplin sí los había, escritos, o cuando lo que más se recuerda del Gran Dictador es su alegato final y lo simbólico del fin del cine mudo), cuando lo que se destaca son los paisajes bonitos y un oso realista, pues me parece que va por ahí el tema. A mí Tom Hardy me encanta especialmente, pero el mérito interpretativo de él y Di Caprio en el Renacido me parece bastante limitado, los personajes son planos y actúan con unas motivaciones siempre claras y unidimensionales, en mi opinión (la venganza, el salvar el culo), sin ningún otro matiz o dilema. Vale que Di Caprio pone unas caras de dolor y de rallao muy realistas, pero no ofrece mucho más. El personaje de Michael Keaton en Spotlight, por ejemplo, me parece mucho más interesante, podría ser el héroe de la peli, pero él sabe que no es así. En fin, para gustos, colores, supongo. Di Carpio se lo ha llevado porque ya le tocaba. Quizá el oso siga sus pasos y se lo gane para su cuarta o quinta nominación.

El Señor Lechero dijo...

Cuando se fija uno en el paisaje y la fotografía, es señal de que la trama no le está enganchando.

Anna Maksimovskiy dijo...

Para mí la película parecía pesada. Preocupado con el héroe.
Ver aquí http://pelis01.tv/